Acero |
|
La fabricación de hierro tubo início en Anatólia, cerca de 2000 a.C. siendo la edad del hierro plenamente establecida alrededor de 1000 a.C.. En este período la tecnología de la fabricación del hierro se esparció por el mundo. En, aproximadamente, 500 a.C., llegó a las fronteras orientales de Europa y alrededor de 400 a.C. llegó a China. Las minas de hierro eran encontradas en abundancia en la naturaleza, así como el carbón. Actualmente la mayor cantidad de materia prima para la producción de acero es la chatarra proveniente de los residuos de fabricación industrial. La forma de producción era hecha en pequeños hornos en forma de terrones o pedazos sólidos, denominados tarugos. Estos, enseguida, eran forjados en caliente en forma de barras de hierro , poseyendo maleabilidad, conteniendo, entretanto, pedazos de escória y carbón. El nivel de carbono de los primeros aceros fabricados variaba de 0,07% hasta 0,8% siendo este último considerado un acero de verdad. Los egípcios en el año 900 a.C. ya dominaban procesos relativos a tratamientos térmicos en los aceros para fabricación de espadas y navajas. Cuando el nivel de carbono supera 0,3% el material se vuelve muy duro y frágil en el caso sea enfriado (bruscamente en agua) de una temperatura por encima de 850 °C a 900 °C, ellos utilizaban el tratamiento denominado revenido que consiste en disminuir la fragilidad minimizándola por recalentamiento del acero a una temperatura entre 350 °C e 500 °C. Ya los chinos producían aceros tratados térmicamente alrededor de 200 a.C. y los japoneses aprendieron el arte de la producción de artefactos en metal de los chinos, aunque ayudaron a difundir el conocimiento de la tecnología de la fabricación de aceros, aumentando mucho la producción de hierro elaborado en el mundo romano. Con la caida del Imperio Romano, la producción de acero o hierro elaborado se estabilizó en la Europa hasta que, en el comienzo del siglo XV, se comenzó a utilizar las caidas de agua para insuflar aire en los hornos de fusión. Consequentemente la temperatura en el interior de los hornos pasó a ser mayor de 1200 °C. De esta forma, al revés de producirse los terrones, se pasó a producir un líquido rico en carbono: el hierro fundido. Para obtenerse hierro elaborado y reducir el nivel de carbono de este hierro fundido, el mismo era solidificado y enseguida fundido en atmosfera oxidante, utilizando carbón como combustible. Este processo retiraba el carbono del hierro dando origen a un tarugo semisólido que después de enfriado era amartillado hasta llegar a la forma final.
Referencia: Vicente Chaverini |
|




